3 estrategias para que un jardín se vea ordenado

Entre un jardín desordenado y otro ordenado hay solo unos pasos de distancia.

Es relativamente frecuente en la actividad del paisajista, encontrarse con clientes que tienen una variada gama de funciones que les gustaría que el jardín cumpliera.

La más común de ellas es la piscina. Pero a esto puede sumarse casi siempre un solárium anexo a ella.

También aparecen juegos para niños, huertas, área de fogón y la lista puede ser mucho más larga.

La principal limitante suele ser el espacio físico con que cuenta el jardín.

A veces, ni siquiera es posible pretender demasiado del jardín más allá de verse bello y tener un espacio de pradera, alguna hamaca y quizás un jacuzzi.

Pero conforme el tamaño del jardín aumenta y con ello las necesidades del cliente de darle diferentes usos, el paisajista se encuentra con un desafío interesante.

Y es que el jardín debe ser, por supuesto, vivible y funcional. Pero también debe ser visualmente atractivo.

Y con la inclusión de diferentes funciones, quedamos a pocos pasos de que el proyecto se convierta en un caos. Un desorden visual que luego tendrá una resolución muy difícil si no se encara bien desde la raíz.

En esta nota, compartimos con vos 3 estrategias para que el jardín se vea mucho más ordenado con solo implementarlas correctamente.

Ya sea que estás por encarar la plantación del jardín o es aún un proyecto, estas estrategias te servirán.

  • Repite, repite, repite.

No, no hablamos de las veces que hay que repetir el nombre una planta para aprendérselo. Si no de la necesidad de buscar elementos que se vuelvan un factor común en el espacio verde.

Vamos a explicarlo con un ejemplo muy común.

Supongamos que la propiedad a la cual se le proyecta el jardín posee aberturas y otros detalles en madera.

Si la madera tiene entonces un protagonismo interesante en la propiedad, para aplicar este principio, debemos idear la forma de incluir la madera en el jardín.

Claro, no nos referimos a los troncos y ramas de las plantas.

Si habrá una huerta, podemos pensar en utilizar el mismo patrón de madera (color, veta). Si tenemos diferencias de nivel, por qué no resolverlas con escalones contenidos por tablas, con color y veta similar al de la casa. ¿Y qué tal si incluimos senderos con tablones de madera que conecten diferentes sectores del jardín?

Lo mismo se aplicaría por supuesto al solárium, el cual se aprovecharía para hacerlo en formato deck.

No significa que debamos utilizar cualquier detalle en madera. La idea es que, si ese material tiene protagonismo en la casa, es muy buena idea darle el mismo protagonismo en el jardín.

Lo mismo podemos decir del concreto, metal, colores de los muros tanto exteriores como interiores, algún dibujo en los solados, si existe o no detalles de piedra.

  • Minimiza

Practicar el minimalismo es una de las terapias más sanas para nuestros jardines.

Ojo. No hablamos de poner poquitas plantas.

Hablamos de ser extremadamente cuidadosos con la cantidad de “efectos” que sumaremos al jardín.

Veamos nuevamente con un ejemplo clásico.

Si la casa tiene muchísimo hormigón visto, podemos pensar (siguiendo con el principio anterior), en incluir detalles de hormigón en el jardín, con acabado y tono similar.

Y el hormigón debe ser nuestro eje al pensar en toques constructivos para el jardín.

Esto no significa que no podamos incluir un material B. Pero en este caso, deberá ser visualmente compatible con el concreto (como la madera) y tener un protagonismo menor.

Es muy común ver mezclas súper diversas de materiales y efectos que hacen que el jardín se vea muy desordenado, malogrado.

Por ejemplo, una propiedad con una clara impronta de hormigón visto, le sumamos al jardín detalles de piedra partida, granza blanca, tablas y canteros materializados con postes cilíndricos de madera.

¿Qué de bueno puede salir de esa mezcla? Posiblemente nada.

Los mejores jardines nacen de un uso mínimo y juicioso de efectos, que estén en perfecta armonía con lo que ya existe en la casa y, los efectos diferenciales, deben ser contundentes pero mínimos (por ejemplo, un muro pintado de un color vibrante).

Aunque estos ejemplos resulten algo despampanantes, podemos graficar con claridad dos usos diferentes de estos conceptos (repetición y minimalismo). Luego podemos ajustarlos a nuestra situación una vez comprendidos.

Los muros de hormigón pintados de gris oscuro, son inspiración para las granzas (en tonos similares) y la madera, que también es de la misma tonalidad. Por esta razón, si bien solo el concreto se repite en el sendero, el resto de los materiales no desentonan (tonalidades muy similares). Aún así, creemos que se podría haber sido más minimalista, prescindiendo de la madera y el acabado hubiera sido igual de bueno. Fuente: Pinterest.
Aquí la madera es el elemento dominante, sacando de la monotonía con alguna variación de tonalidad y cambiando el sentido en que se disponen las tablas. El elemento disruptivo es la piedra en el juego de agua, que en conjunto se llevan toda la atención. Fuente: Pinterest.
  • Incluye plantas con formas geométricas

Sobre todo en composiciones vegetales más sueltas, como en el estilo de jardín asilvestrado, si sumamos algunos ejemplares que nos permitan darle una forma geométrica, la sensación de más orden viene casi por defecto.

Sobre esto hay 3 claves para no fracasar:

. Elegir una especie que se adapte al corte frecuente. Puede ser boj (Buxus sempervirens), romero (Rosmarinus officinalis), Atriplex numularia, Abelia (Abelia grandiflora compacta).

De esta manera nos aseguramos una mayor vida útil de la planta ya que, recordemos, la poda en realidad es una agresión constante para las plantas que responden con un envejecimiento prematuro.

. Utilizar una o dos especies, no más.

Recordemos la repetición y el minimalismo. Buscamos que la misma especie se repita en el espacio, y no que esté lleno de figuras geométricas de diferentes tamaños, colores y texturas.

. Que sea fácil de mantener (preferentemente crecimiento lento).

Las especies de crecimiento lento, como el boj, no necesitan recortes tan frecuentes, por lo que mantener la forma de las plantas recortadas no insumirá mucho más mantenimiento.

A esto debemos sumarle que sean especies que naturalmente mantengan un crecimiento compacto, así no estamos luchando contra su genética.

Concluyendo…

Uno de los aspectos que más temprano hay que evaluar en el proceso de diseñar un jardín, tiene que ver con el orden. De allí su importancia.

Si no podemos darle orden, es difícil que lleguemos a buen puerto.

Depende poco de qué especies incluyamos, de qué tan bonitos pensemos los canteros o de qué piso nos siente mejor.

Es crucial empezar a pensar un jardín como un montón de fragmentos que debemos ir acomodando en el espacio con una lógica y un orden.

14 comentarios en “3 estrategias para que un jardín se vea ordenado”

    1. Hola Adelina! muchísimas gracias por tu mensaje. Nos alegra mucho saber que estás disfrutando el contenido. Tratamos de compartir lo más que se pueda. Saludos grandes, Eze.

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