Creemos que los jardines merecen ser una experiencia

Hay dos tipos de jardines:

Uno común, pensado como un conjunto de plantas «que nos gustan» y que cumple su función.

Y otro creado desde el alma, que apunta al impacto, al poder de los colores, las formas, los cambios, el movimiento, los aromas.

Ojalá nos diera el tiempo en esta vida para tener cuantos jardines quisiéramos. Pero la realidad, es que quizás tengamos uno o dos.

¿Cómo no van a ser únicos? ¿Cómo no van necesitar de todo el corazón para diseñarse y crearse?

Nuestro plan con cada jardín que nos convoca, es intentar descubrir su potencial, aquello en lo que es capaz de convertirse.

¿Qué plantas necesita ese lugar y la arquitectura de la construcción existente?

¿Cómo puede funcionar todo de manera armoniosa?

¿Cómo puedo conseguir un jardín impactante, que desafíe lo «común y corriente» pero, a la vez, sea simple de mantener, construir y sostenible en el tiempo?

Y para lograr todo esto, necesitamos clientes comprometidos con el proceso y la visión de querer mucho más que un simple jardín.

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Nuestro plan con cada jardín que nos convoca, es intentar descubrir su potencial, aquello en lo que es capaz de convertirse.

¿Qué plantas necesita ese lugar y la arquitectura de la construcción existente?

¿Cómo puede funcionar todo de manera armoniosa?

¿Cómo puedo conseguir un jardín impactante, que desafíe lo «común y corriente» pero, a la vez, sea simple de mantener, construir y sostenible en el tiempo?

Y para lograr todo esto, necesitamos clientes comprometidos con el proceso y la visión de querer mucho más que un simple jardín.

Un poco de nuestra filosofía de trabajo y «manías»

Confianza y compromiso

No podemos hacer bien nuestro trabajo si no formamos un buen equipo con nuestros clientes. Y un buen equipo está basado en la confianza de que cada quien hace su parte, existe feedback constante y todos tiramos para el mismo lado.

Uitlizamos poco césped

Nos encantan los jardines donde las plantas, con todo su dinamismo, tienen el máximo protagonismo. Solemos diseñar jardines con la menor superficie posible de césped, solo en áreas donde cumplirá una función. Además, no olvidamos que vivimos en un (casi) desierto.

Nos estresa los jardines
desperdiciados

Lamentablemente vemos cómo la gran mayoría de los jardines se diseñan y construyen como "sacándose el asunto rápido", con resultados desastrosos. No solo a nivel estético desvalorizando la hermosa arquitectura de una propiedad, sino también cómo se atenta contra recursos tan escasos como el agua.

Seguimiento

Los jardines que hacemos son como nuestros hijos. Aunque en algún momento les "sueltes la mano", siempre querrás saber cómo están. Por eso, acostumbramos a seguir de cerca lo que ocurre en "nuestros" jardines y corroboramos que todo siga sobre rieles.

Nos encantan las novedades

El mundo vegetal es increíblemente diverso y siempre hay algo nuevo para implementar. Por eso, nos encanta incluir alguna rareza de planta, que cuesta encontrar y se va de lo común.

En lo simple está la belleza

Creemos que un jardín bello es una combinación exacta de técnica y austeridad. Y lo último no significan pocas plantas. Significa hacer una distinción entre lo que realmente suma y lo que definitivamente está restando y puede olvidarse.